Con Rod hay una deuda pendiente, y no me refiero al hecho de no haber escrito nada al día siguiente de ese gran concierto que dió. Sino al hecho de escribir y decir algo respecto del rockandroll que Rod ha cultivado.
Considero que Rod ha escrito una página importante en el género y eso lo ha demostrado con creces en las diferentes agrupaciones y con las diferentes personalidades con las cuáles, lidió, luchó, disfrutó, cantó y rockeó.
Testigo de ello es su viejo compañero de andanzas, Ronnie. Así desde que Rod se metiera al género en los 60s su voz ha sido y es sinónimo de rockandroll. Rod supo capturar la simpleza y energía del rocknroll, pero imprimiéndole un carácter y una fuerza que no todos han podido conseguir.
Cuenta la leyenda que a mediados de los 60s Rod se batía a duelo vocal en los escenarios con el gran Van Morrison y seguro con otros más, es que el gran Rod siempre ha estado cerca de los grandes nombres del rock, como por ejemplo el genio Jeff.
Hoy el espectáculo que Rod ofrece, está más cercano a los espectáculos de Las Vegas (por la propia orientación sus songbooks del I al V), sin embargo el espíritu del rockero está ahí y se deja gozar. Sino debieron ver cuando cerró la noche del concierto con “sailing”, la actitud, el estilo y el sentimiento de un rocker.



